Aunque tenemos un valor base por metro cuadrado, cada proyecto se cotiza de forma individual. La complejidad, el alcance, las condiciones del lugar y los requerimientos de cada cliente influyen en el valor final. Por eso cada propuesta se ajusta a las características del proyecto.
Empezamos con una reunión —presencial o virtual— para entender la idea. Cuando es posible, visitamos el lote para conocer el terreno de primera mano. Luego enviamos un brief donde pedimos información sobre el programa de espacios y la forma en que el cliente imagina habitar el lugar. Con eso evaluamos el proyecto y elaboramos la cotización.
No. La cotización inicial corresponde solo al diseño arquitectónico. Sin un diseño definido sería irresponsable estimar el costo de la obra. Una vez aprobado el proyecto, se cotizan los estudios complementarios —estructurales, hidráulicos, eléctricos— y se elabora el presupuesto de construcción.
Depende del tamaño y la complejidad. Como referencia, un proyecto pequeño puede tomar alrededor de un mes, y uno de mayor escala entre dos y cuatro meses.
Entregamos el proyecto completamente desarrollado a nivel arquitectónico: planos, detalles constructivos, imágenes 3D y la información necesaria para construir con claridad y reducir improvisaciones en obra.
El diseño no tiene fronteras: trabajamos para clientes dentro y fuera de Colombia. La construcción la ejecutamos directamente en el Eje Cafetero; en otras regiones evaluamos cada caso según las condiciones del proyecto.
Las dos cosas. Diseñamos y también ejecutamos la obra. Acompañar el proyecto del dibujo a la construcción nos permite cuidar que lo pensado se respete hasta el último detalle.